
Es un anciano de bigote blanco que viste habitualmente con ropas tradicionales Japonesas y un curioso gorro que adorna su cabeza. Mantiene una vida totalmente solitaria apartado de la civilización en su pequeña casa del monte Paoz.
DRAGON BALL
El abuelo Son Gohan se encontró a Goku una mañana cualquiera en la que el anciano paseaba tranquilamente por el monte paoz recolectando cualquier alimento que llevarse a la boca. El pequeño se encontraba dentro de una cápsula espacial que lo trajo a la tierra desde el lejano planeta Vegeta. Ese mocoso con esa extraña cola de mono, al que enseguida bautizaría con el nombre de Son Goku, parecía tan indefenso que no dudó en darle un hogar en el que crecer sano y fuerte.

Poco tardaría el anciano en darse cuenta de la enorme fuerza y agresividad del pequeño, pero eso no hizo que Gohan perdiera jamás la esperanza de hacer de Goku un buen chico. Una mañana de paseo por el monte Paoz, Goku, que iba metido en un cesto que portaba su abuelo a la espalda, cayó por un precipicio golpeándose fuertemente la cabeza, Hecho que cambiaría completamente el carácter del niño al mismo tiempo que le haría olvidar la razón de su estancia en la tierra, que no era otro que el de exterminar a toda la raza humana y conquistar el planeta tierra para su pueblo.

A partir de ese instante la vida siguió plácida para Gohan y su nieto Goku en el monte Paoz. Una tarde, y con motivo del cumpleaños de Goku, su abuelo le ragaló su posesión más preciada, la mágica y misteriosa bola de dragón de cuatro estrellas, momento en el que Goku entra en contacto con las bolas de dragón por primera vez en su vida y motivo por el cual conocería más tarde a su inseparable amiga Bulma.
El trágico final del abuelo Gohan llegó una noche de luna llena. La radiación emitida por la luna y las cualidades de la cola que poseía el pequeño Goku hizo que éste se transformara en Oozaru (mono gigante) y, ciego de ira descontrolada, aplastase al hombre que lo acogió terminando con su vida.
Ya en el otro mundo, el abuelo Gohan formó parte del pequeño 'ejército' de luchadores de la bruja Uranai Baba (hermana de Muten Roshi), los cuales se encontrarían con Goku y sus amigos que iban en busca de la última bola de dragón. Para conseguir dicha esfera, los alumnos de Muten Roshi se deberían enfrentar a los guerreros de Uranai Baba, hecho que hizo que abuelo y nieto no solo se reencontraran sino que también lucharan entre sí. En un principio Goku no reconoció a su abuelo, ya que éste cubría su rostro con una máscara de kitsune (zorro) blanca. Más tarde, al acabar la pelea, el abuelo Gohan destaparía su rostro haciendo que Goku estallara en lágrimas y un júbilo incontenible. Tras esto, el abuelo Gohan se despidió de su nieto y todos los presentes para volver al mundo del más allá al que ahora pertenecía.
Ya en el otro mundo, el abuelo Gohan formó parte del pequeño 'ejército' de luchadores de la bruja Uranai Baba (hermana de Muten Roshi), los cuales se encontrarían con Goku y sus amigos que iban en busca de la última bola de dragón. Para conseguir dicha esfera, los alumnos de Muten Roshi se deberían enfrentar a los guerreros de Uranai Baba, hecho que hizo que abuelo y nieto no solo se reencontraran sino que también lucharan entre sí. En un principio Goku no reconoció a su abuelo, ya que éste cubría su rostro con una máscara de kitsune (zorro) blanca. Más tarde, al acabar la pelea, el abuelo Gohan destaparía su rostro haciendo que Goku estallara en lágrimas y un júbilo incontenible. Tras esto, el abuelo Gohan se despidió de su nieto y todos los presentes para volver al mundo del más allá al que ahora pertenecía.

Su última aparición tiene lugar al final de la saga de Dragon Ball, donde se reencuentra de nuevo con su ya crecido nieto Goku y su esposa Chichi/Milk en el monte hakkero, donde los jóvenes habían acudido para conseguir apagar el fuego del castillo propiedad de Gyumao (padre de Chichi/Milk). El abuelo Gohan ayudaba a proteger este lugar sagrado.
Tiempo después Goku llamaría así a su hijo primogénito, en homenaje a su abuelo fallecido.